La mentalidad del corredor español / europeo

Primero la mente, después el cuerpo.

¿Qué pasa por la mente de los corredores? La respuesta a esa pregunta depende de cuándo se pregunte. Lo que piensan cuando resulta fácil correr es muy diferente de lo que piensan cuando se vuelve más duro. Al principio, la mente vaga libremente y, a medida que la sesión se intensifica, todo se centra en correr y en el cuerpo: «primero la mente, después el cuerpo».

Pero en esta sección no sólo se va a hablar de en qué piensan los corredores. También trataremos sobre lo que les molesta, qué país se molesta más y por qué, cuáles son las razones para no correr y qué les hace seguir corriendo.

Como país pasional, mientras corren, los españoles se molestan y se irritan con facilidad por factores externos y, con un 11 %, son el país que se sitúa a la cola de la lista de quienes no encuentran nada que les moleste. De hecho, pasan la mayor parte del tiempo pensando sobre cómo les ve el resto de corredores (20 %) y les molestan, más que a ningún otro europeo, los insultos hacia su persona (18 %). Además, la familia y los amigos son pilares básicos para los españoles, lo que se refleja cuando enumeran las «razones para no correr»: un 43 % de ellos cita las necesidades de un familiar o de un amigo como motivos para no salir a correr. Más que ninguna otra nacionalidad, el corredor español sigue corriendo por prescripción médica (11 %) y, en particular, un 17 % de los hombres sigue los consejos médicos. Muy comprometidos con esta actividad, el 50 % de los corredores españoles afirma que nunca ha pensado en dejarlo.